Aunque pueda parecer un plan ambicioso y futurista, la idea de Volkswagen y Mobileye de unirse para ofrecer un servicio de taxis autónomos en Israel, se hará realidad en el año 2019.

Volkswagen y Mobileye se han unido para llevar a cabo una ambiciosa y futurista idea. Se trata de ofrecer un servicio de taxis autónomos en Israel, cuya fecha de inicio tendrá lugar en 2019.

Parece que poco a poco nos acercamos más rápido a lo que el género de ciencia ficción lleva regalándonos tantos años en el cine, el concepto de una conducción autónoma, sin tripulante, disfrutando del mundo que los rodea y sin estar pendientes del recorrido.

En el acuerdo se estipula que Volkswagen, será el encargado de suministrar la flota de automóviles eléctricos, mientras que, por otro lado, Mobileye estará al cargo de la tecnología de conducción automática y Champion Motors, el cual es el segundo importador y distribuidor de vehículos más grande de Israel,  se encargará la administración de la flota.

Volkswagen y Mobileye: proyecto de taxis autónomos en Israel

Mobileye es la firma de visión computarizada propiedad de Intel. La empresa tecnológica especializada en el desarrollo de microprocesadores, ha indicado que “este no es un proyecto piloto”, y que ya se han iniciado todos los trámites para hacerlo realidad a corto plazo.

Los modelos estarán equipados con el kit AV provisto por Mobileye. Se trata de una solución de llave en mano sin conductor, la cual incluye hardware, una política de manejo y un software de seguridad y datos de mapas.

Este proyecto se espera, de comienzo a principios de 2019, es decir, a la vuelta de la esquina. Sólo un reducido número de vehículos empezarán a hacerlo realidad, y una vez estudiada y comprobada la viabilidad del proyecto, se espera que el número de coches eléctricos ascienda a cientos de unidades.

La unión entre Volkswagen y Mobileye, supone el nacimiento de la primera fuerza comercial conocida como MaaS, es decir, “Movilidad como servicio”.

Si el proyecto acaba convirtiéndose en un éxito rotundo, será el primer paso para trasladar este tipo de servicio al resto de continentes y acercarse cada vez más al concepto de vida 2.0, es decir, una vida donde todo está automatizado y la obtención de bienes y servicios no requerirá de la presencia de los seres humanos.