Volkswagen recurrirá a los ordenadores cuánticos para desarrollar una gestión inteligente del tráfico, con el objetivo de beneficiar al sector servicios

El maridaje entre el automóvil y la tecnología moderna no solo proporciona importantes novedades en cuanto a la seguridad, sino también para otros elementos estrechamente con el mundo de los coches, como el tráfico. Este se presenta en multitud de ocasiones como un auténtico dilema muy tedioso, que puede generar horas y horas de atasco, pero Volkswagen asegura un futuro donde se pueda gestionar el tráfico de una forma eficaz y rápida. De esta forma, la firma germana pretende controlar la fluidez del tránsito de vehículos mediante ordenadores cuánticos, una innovación que también estará estrechamente ligada con el mundo automovilístico.

Hace poco, os contábamos las intenciones de los de Wolfsburgo de insertar un servicio de carsharing compuesto por vehículos autónomos y 100% eléctricos en Israel, un objetivo que también se verá beneficiado por este innovador gestor de tráfico. Gracias a la intervención de los ordenadores cuánticos, no solo recibirán numerosas ventajas el sector servicios del futuro, sino también el que conocemos en la actualidad.

Un nuevo sistema que innovará la gestión del tráfico

Volkswagen cree firmemente en el avance tecnológico, el cual permitirá acercar al automóvil a unas mejoras impensables hace unos años. La presencia de los superordenadores ha facilitado ir más rápido en el desarrollo del vehículo que hoy en día conocemos, pero la firma germana ha querido apostar por los ordenadores cuánticos.

Para ello, los laboratorios de IT en San Francisco y Múnich de Volkswagen han unido fuerzas para desarrollar nuevos algoritmos en ordenadores cuánticos. De esta forma, no solo se podrá obtener el más adecuado para mejorar la fluidez del tráfico, sino también la creación de nuevas aplicaciones beneficiosas tanto para la marca como para sus vehículos del mañana.

Cálculos precisos que no darán lugar a errores

En el mañana, podremos encontrarnos con unos sistemas capaces de medir y analizar cualquier circunstancia sin errores, algo que sucederá con el tráfico. Para ello, Volkswagen se centrará en los datos anónimos de movimiento, los cuales serán analizados gracias a la frecuencia emitida por los smartphones o por los transmisores de los vehículos. Al mismo tiempo, se recurrirá a ordenadores convencionales para calcular la acumulación de tráfico y el número de personas implicadas.

En el segundo paso se hará uso de un algoritmo cuántico, que se encargará de llevar a cabo lo que se conoce como optimización. De esta forma, se podrá asignar un número concreto de vehículos a destinos diferentes en base a las predicciones para proporcionar transporte para todos los pasajeros en espera. Gracias a este paso, los autobuses y taxis evitarán hacer recorridos sin pasajeros, reducir los tiempos de espera y evitar una gran escasez de vehículos en puntos de alta demanda.

De Barcelona al mundo

Volkswagen tiene grandes planes para sus modelos gracias a la tecnología cuántica, ya que se aplicará en los futuros vehículos autónomos que desarrollen. Sin embargo, es necesaria una aplicación inmediata para permitir que la gestión del tráfico mediante ordenadores cuánticos sea palpable en un futuro no muy lejano. Para ello, la firma germana ha escogido la ciudad de Barcelona como punto de partida.

Es cierto que el nuevo algoritmo desarrollando por los ingenieros de la firma puede escalarse y adaptarse a cualquier localización, pero para la fase de pruebas la ciudad española se ha presentado como una opción muy a tener en cuenta. Esto se debe a la presencia de la base de datos de Barcelona, algo que acelerará el proceso de adaptación.