Toyota prueba la tecnología autónoma en carreteras europeas de la mano del Lexus LS autónomo. Las calles del centro de Bruselas verán circular al vehículo autónomo durante 13 meses.

Toyota prueba la tecnología autónoma en carreteras europeas. Tras el éxito de las simulaciones en circuitos cerrados, el fabricante lleva sus sistemas de conducción autónoma, desarrollados de forma interna, a un entorno urbano real. Se trata del centro de la ciudad de Bruselas, en Bélgica.

El Lexus LS será el encargado de cubrir un mismo recorrido durante los trece próximos meses. Gerald Killmann, vicepresidente de Investigación y Desarrollo de Toyota ha manifestado que «en el mercado internacional de operaciones de Toyota, el Centro de I+D de TME en Bruselas es la instalación por excelencia en Computer Vision: el objetivo es que los ordenadores ‘vean y entiendan’ el entorno que les rodea».

«El objetivo último de Toyota es que no haya más víctimas por accidentes de tráfico, y el propósito principal de este programa piloto es estudiar el comportamiento humano, complejo e impredecible, y su impacto en los requisitos del sistema de conducción automatizada. Para responder a la complejidad y la diversidad de un entorno urbano como el de Bruselas, la capital europea donde viven ciudadanos de 184 nacionalidades distintas, es esencial entender el comportamiento humano. Tras el éxito de las pruebas realizadas en vías públicas de Japón y Estados Unidos, ahora incorporamos al sistema del vehículo los requisitos europeos».

El Lexus LS autónomo recorrerá las calles del centro de Bruselas durante 13 meses

Christophe Vanoerbeek, autoridad de Movilidad de Bruselas, ha asegurado que «la región-capital de Bruselas, y la Autoridad de Movilidad de Bruselas en particular, ha adoptado el compromiso de estar al día de los más recientes avances tecnológicos en el campo de los vehículos automatizados. Somos conscientes del potencial de la tecnología como solución para la movilidad urbana, dando prioridad al mismo tiempo a la seguridad».

«Esa certeza se refleja en nuestro nuevo Plan Maestro Regional de Movilidad, denominado Good Move, y en una de las 50 acciones que hemos planteado para hacer realidad nuestra visión: anticiparnos a la automatización de vehículos. Nuestro ambicioso estudio estratégico sobre la transición hacia la conducción automatizada determina los pasos necesarios para configurar un marco sólido y el desarrollo positivo de los vehículos autónomos».

«Creo que podemos estar orgullosos de que nuestra ciudad y región sean el laboratorio para este tipo de sistemas de movilidad de vanguardia. Fomentamos decididamente la innovación en el ámbito de la movilidad, y eso se está reconociendo a escala internacional», ha finalizado Vanoerbeek.

La seguridad, lo primero para Toyota

El Lexus LS autónomo que circulará por carreteras públicas abiertas no tiene más modificaciones que el conjunto de sensores montado en el techo, que incluye LIDAR, radares, cámaras y un sistema de posicionamiento de gran precisión. En el vehículo, habrá un conductor por seguridad, que puede intervenir y anular el sistema de control de conducción autónoma en cualquier momento, e irá acompañado por un operador que supervisará el conjunto del sistema.

Toyota va a llevar este vehículo a las carreteras públicas tras meses de intensos preparativos: validación del sistema de conducción automatizada, formación de los conductores, análisis de las rutas y obtención de las autorizaciones necesarias de las autoridades oportunas.

«Este estudio se enmarca en la visión global de Toyota para crear una Movilidad cada vez mejor para todos. Toyota equipara la relación entre el conductor y el vehículo a la de un equipo que colabora de forma conjunta, una visión de movilidad que denominamos Mobility Teammate Concept. Con vistas a la consecución de una movilidad más segura y sostenible, Toyota está trabajando en dos modelos distintos de conducción automatizada en paralelo: ‘Guardián’ y ‘Chófer’», aseguran desde Toyota.

El Lexus LS autónomo forma parte del L3Pilot

El vehículo autónomo se empleará asimismo para recoger datos como parte de la participación de Toyota en el proyecto europeo L3Pilot, junto con otros 34 socios, entre los que se encuentra grandes fabricantes de automóviles, proveedores de automoción, institutos de investigación y autoridades. El L3Pilot es un proyecto europeo a cuatro años lanzado en 2017 y parcialmente financiado por la Comisión Europea.

El proyecto sienta las bases para las pruebas de conducción autónoma a gran escala de unos 1.000 conductores y 100 automóviles en 10 países europeos.