El café, las bebidas refrescantes o las ricas en azúcares pueden ser grandes aliados cuando se trata de viajar pero también lo es contar con un sistema de detección de fatiga

La Fundación para la Seguridad Vial (Fesvial) recogía a comienzos del presente año que el sueño, la fatiga o el cansancio fue la causa fundamental de, al menos, un 10 por ciento de los fallecidos en accidentes de tráfico durante el año 2017.

Según esto, un 10 de cada 100 personas que pierden la vida en carretera pudieran haberse salvado de haber tomado medidas ante los primeros síntomas o muestras del descenso de la capacidad de atención y reacción al volante.

Cabe señalar que, además de por causas naturales, la soñolencia, el cansancio o la fatiga pueden ser provocados por alergias estacionales o el uso de medicamentos que reducen las habilidades en la conducción.

Jaque tecnológico al cansancio, la fatiga o el sueño mientras durante la conducción

La importancia demostrada de los sistemas de seguridad pasivos, como el asistente para la detección de fatiga, uno de los aglutinados dispositivos o Sistemas Avanzados de Asistencia a la Conducción, resumidos en sus siglas, en inglés, como ADAS, aumenta la seguridad para con quien maneja o viaja en un coche como también de quienes interactúan, en el entorno próximo del vehículo, reduciendo, a la vez, la siniestralidad y las repercusiones de los accidentes de tráfico.

Null NullPor eso, en 2009, Mercedes-Benz tuvo a bien introducir el primero de los detectores de fatiga que incorporaban dentro del equipamiento de serie en sus Mercedes-Benz Clase E y Mercedes-Benz Clase S con lo que se cumplen ahora 10 años desde su instalación.

Este asistente que permitía detectar y reconocer los síntomas más habituales del sueño, del cansancio o de la fatiga en un conductor que los padecía, son los movimientos propios de la corrección de la trazada llevados a cabo sobre el volante, la presión de los pedales, los cambios repentinos de velocidad… Actualmente, se evalúan hasta 70 parámetros e, incluso, se evalúa el perfil del conductor, con el fin de individualizar la actividad del detector de fatiga según quien conduce.

La evolución y mejora de los sistemas de detección de fatiga se encuentran ahora en un punto de elevada sofisticación tecnológica. Bien merece la pena este esfuerzo que desde la industria de la automoción y, en concreto, fabricantes como Mercedes-Benz, han hecho para aumentar y mejorar la calidad de los viajes y evitar situaciones de riesgo derivadas del estado físico del conductor, tanto en lo relativo con su seguridad propia con la ajena.