Seat pone en marcha su nuevo Control Tower, un centro de análisis y monitorización que permite conocer, en tiempo real, la situación de hasta 16 millones de piezas al día

Como si de la torre de control de un aeropuerto o de la sala de control de grandes infrastructuras de transporte público, como las redes de metro o Cercanías, o, incluso, el Centro de Control de Pantallas de la Dirección General de Tráfico, Seat ha ubicado en el pleno corazón de sus instalaciones del Centro Logístico en Martorell la Control Tower, el punto neurálgico de Seat.

Y es que la gestión de más de 16 millones de piezas diarias necesarias para dar origen hasta 2.300 coches nuevos ensamblados cuando se termina cada día de trabajo en las instalaciones necesita de un gran cerebro que monitorice la actividad de cada elemento necesario para permitir fabricar un nuevo automóvil.

Esa información en tiempo real permite evaluar hasta 200.000 datos fundamentales en los quehaceres de la fábrica y de sus trabajadores con el fin de optimizar reducir los tiempos de espera y mejorar la productividad.

Un actividad que, hasta entonces, hubiera implicado un gran esfuerzo humano y temporal, ahora es posible tratar en cuestión de segundos y en un mismo lugar ya que, gracias al muro compuesto por las pantallas de este lugar será posible, incluso, anticiparse a situaciones hipotéticas que serían un serio contratiempo como fuese la ausencia de stock de material.

How Do You Manage 16 Million Parts Daily 05 HqUn proyecto hecho realidad en tan solo medio año. 26 semanas han sido suficientes para que este centro de control, o Control Tower de Seat, haya pasado de ser un proyecto en una realidad.

La repercusión en el cliente de Seat de la Control Tower

Y es que su proyección no solo influye en el trabajo de la fábrica ya que, gracias a la monitorización en tiempo real de cada una de las piezas que darán lugar al nuevo coche de Seat y de la ubicación en la cadena de montaje de cada una de ellas, se beneficiará también el futuro usuario de tal coche.

Gracias a la evaluación del estado de los elementos que integrarán el nuevo automóvil será posible estimar el estado de su fabricación y darlo a conocer al cliente que espera su recepción.

Pero aún hay más, gracias a esta interacción entre la fábrica y el destinatario final del coche, incluso será posible que esta persona proponga cambios en la configuración del vehículo en construcción.

Desde elegir un cambio de pintura antes de que se haya efectuado esta operación a la inserción o eliminación de piezas o determinados equipamientos será posible su gestión desde ahora.