Hasta seis robots de tipo UR10 trabajan en la planta alemana de Colonia de Ford en colaboración directa con los trabajadores

La amenaza de la suplantación de los puestos de trabajo asignados tradicionalmente a los humanos por las máquinas es una de las preocupaciones redundantes de la sociedad desde el comienzo de la Revolución Industrial.

El paso del tiempo ha demostrado que, a pesar de que algunos trabajos han sido extinguidos o suprimidos en favor del uso de maquinaria automatizada, otros se mantienen e, incluso, se ha hecho imprescindible la supervisión o implicación de las personas.

Otras, pasan por la interacción coordinada entre máquinas y seres humanos.

Las tareas de los robots y las funciones de los humanos

Así es lo que sucede en la cadena de montaje del Ford Fiesta, una línea de trabajo situada en la sede alemana de Ford, en Colonia, donde la sintonía entre maquinaria y personas demuestra que, un trabajo coordinado hace aumentar la calidad del producto final.

Bautizados como cobots, estos robots colaborativos trabajan junto al personal de Ford. El fin de esta colaboración es lograr un resultado final óptimo, una suma del trabajo automómata y del esfuerzo humano.

Los seis cobots trabajan realizando una coreografía o sincronización de tareas que les permiten realizar la tarea que tiene asignadas en tan solo 35 segundos, tiempo en el que son capaces de lijar por completo la superficie del chasis de las unidades por ensamblar del modelo Ford Fiesta.

Estos robots UR10 no suprimen la actividad de los operarios sino que se delega en las máquinas tareas que pudieran producir situaciones de estrés asociado a tareas de corte repetitivo, trasladando a otras labores y funciones, como la de supervisar el resultado final de la actividad de los cobots a los trabajadores de la planta de Colonia.

Este proyecto pionero en Ford está en fase de estudio para ser exportado a otros centros de trabajo de la firma de origen estadounidense. Así, en Europa, las plantas ubicadas en España, en concreto la de Valencia, y la que se enclava en Rumania, en Craiova, donde se ensambla el nuevo Ford Puma, son las siguientes en recibir a los cobots.