El Mercedes-Benz ESF representa el banco experimental de los coches del futuro de la marca de la estrella

Fue durante la primavera cuando Mercedes-Benz presentó el vehículo ESF, de las siglas Experimental Safety Vehicle, es decir, el automóvil experimental con el que poner a prueba nuevas iniciativas en materia de seguridad y se emplazó al público en general para que acudiera al Salón del Automóvil de Frankfurt de este mismo año para su presentación.

Ese momento está próximo de suceder puesto que la cita alemana da comienzo desde el día 12 de este mes de septiembre y el Mercedes-Benz ESF estará como una de las novedades presentes dentro del catálogo de vehículos mostrados en la ciudad germana.

Basado en el todocamino de producción Mercedes-Benz GLE de 2019, este laboratorio rodante cuenta con un sistema de propulsión híbrido recargable y es capaz de conducir de forma autónoma, según qué situaciones.

El futuro del automóvil

No descubriremos ahora el agua caliente si aseguramos que el futuro de la industria del automóvil vira hacia el uso de la electricidad como fuente de energía principal y de la consecución de la conducción autónoma, independientemente de que aún quede tiempo para lograr coches capaces de autogestionarse, es decir, con los dos últimos niveles de conducción autónoma en funcionamiento pleno.

La electrificación es un hecho y Mercedes-Benz lo asume comercializando modelos totalmente eléctricos, presentando modelos de nuevo cuño, como el Mercedes-Benz EQC, o versiones cien por cien eléctricas, de viejos conocidos, como es el caso del Mercedes-Benz eVito.

Pero no hay aún modelos de producción que equipen tecnologías de conducción autónoma en niveles 4 ó 5.

La seguridad como máxima

De una parte, la desconfianza del gran público ante los coches autónomos. Los estudios reflejan que los humanos desconfiamos de las máquinas que nosotros mismos construimos y que esta confianza puede generarse cuando las personas conocemos las intenciones de nuestras creaciones.

Por eso, el Mercedes-Benz ESF propone sistemas de comunicación cooperativa con el entorno que monitorizan la actividad de su entorno e informan de sus intenciones.

De otra parte, la comercialización automóviles autonómos con tecnologías de conducción autónoma parcial o total implica también la aparición de sistemas inteligentes, capaces de actuar y llevar a cabo maniobras que preserven la seguridad de los ocupantes.

Por ejemplo, el Mercedes-Benz ESF cuenta con un pedalier y un volante que, en caso de colisión, se retraen para minimizar los riesgos por impacto del cuerpo de quien conduce contra cualquiera de estos elementos.

De igual manera, presenta configuración del sistema de airbag diferente a la habitual, como también son nuevos los airbags destinados a las plazas traseras sin olvidar el novedoso sistema de retención infantil Pre-Safe Child que se tensa de manera autónoma el cinturón que retiene al dispositivo con el fin de reducir la holgura y, por ende, la distensión y separación de la silla infantil en caso de accidente.

También cuenta con sistemas preventivos como el de regulación de luz interior, para favorecer la estimulación de quien conduce o el de la exterior, la de los nuevos faros Light Day de alta calidad, con una luz de cruce casi sin deslumbramientos.

El Mercedes-Benz ESF también es capaz de avisar gracias al sistema Pre-Safe Curve de cuándo se ha llegado a una situación que implique riesgo en la trazada, dando aviso a quien lleva a cabo la conducción mediante sutiles tirones del citurón que avisan de una curva de manera peligrosa.

Pero, como la seguridad vial es un tema que atañe a toda persona usuaria de la vía, este prototipo cuenta con el sistema Active Brake Assist que detecta peatones o ciclistas en la vía y, en caso de que se prevea una colisión contra alguna de estas personas, el Mercedes-Benz ESF envía una señal de advertencia visual y auditiva al conductor y, llegado el caso de que éste no actúe en consecuencia, el sistema de frenado autónomo entra en juego.

Respecto de otros vehículos, esta tecnología puede detener el vehículo, incluso a mediante una frenada autónoma sin intervención de quien realiza la conducción.

Seguridad, antes y después

Y caso de accidente, el Mercedes-Benz ESF cuenta con un pequeño robot que se despliega desde la zaga y que es capaz de recorrer una distancia hasta situarse en la calzada, dando aviso al resto de usuarios del peligro y ubicación del vehículo. A la vez, un triángulo luminoso se despliega desde el techo y la luneta trasera se convierte en una pantalla de aviso.