La moto voladora del constructor Lazareth avanza una nueva forma de movilidad individual

La empresa francesa Lazareth tiene un lema: “Con imaginación, la creación nunca tendrá limites” y así lo demuestra con cada una de sus propuestas. Por eso a este fabricante se le conoce por ser capaz de producir cualquier motor que le propongan y hacerlo de manera que cumpla la homologación del país galo.

De inicio, a Lazareth la conocemos por ser el fabricante capaz de crear una moto, el modelo LM847, de cuatro ruedas de 17 pulgadas, capaz de albergar un motor Maserati de 4.691 cc, ocho cilindros en disposición de V capaz de producir hasta 470 CV a 7.000 rpm y 490 Nm a 4.750 para mover una máquina de 400 kg con 2.650 mm de largo, 900 mm de ancho y una distancia entre ejes de 1.850 milímetros. Además, cuenta con un kit de frenado con discos de 420 mm y pinzas de freno de 8 pistones delante y 225 mm y 4 pistones en el eje posterior.

Al margen de la espectacularidad del conjunto, Lazareth se ha propuesto elevar su nivel de exigencia, tan alto que, para ello, necesite fabricar una moto voladora.

La moto voladora se llama Lazareth LMV 496

Basado en el citado modelo LM847, este vehículo es capaz de elevarse sobre el asfalto durante, aproximadamente, 10 minutos. Tiempo en el cual esta moto voladora apaga su motor, en este caso no cuenta con el bloque V8 de Maserati sino un motor eléctrico asociada a una batería con autonomía de hasta 100 km de recorrido para el movimiento sobre la carretera, y activa un conjunto de cuatro turbinas desplegables animadas por queroseno y que son capaces de producir hasta 1.300 CV y un par motor de 2.800 Nm.

La transformación de moto a vehículo volador se hace tan solo pulsando un botón, entonces, esta moto voladora, comienza a separar sus ruedas y el espectáculo se inicia.

Aunque Lazareth anuncia una producción limitada a cinco unidades, cuatro de ellas a la venta, se desconoce el precio de esta moto voladora LMV 496 aunque se especula que su coste esté en torno a 500.000 euros.

El vídeo que muestra y demuestra la capacidad de elevarse de esta moto voladora recoge los ensayos donde la pareja del propio Ludovic Lazareth hace de piloto experimental.

Un nuevo ejemplo de que los fabricantes de coches y motos piensan en formas alternativas para potenciar la movilidad individual. Unas vías que recuerdan a la que los drones han abierto más recientemente y que toman en las pretensiones más primitivas de los seres humanos como es el desafío y la incapacidad por volar.