El aumento de la seguridad vial puede verse incrementado con la instalación de un volante sensorial como el que Jaguar-Land Rover proponen

La estimulación de quien conduce fomenta la seguridad. Al contrario, dentro de los factores que influyen negativamente en la conducción, además del sueño y el cansancio, la monotonía o la rutina en la tarea de manejar un coche puede acabar provocando la relajación y un descenso en la atención.

La entrada de información activa la actividad del cerebro y, por ende, aumenta la actividad intelectual procesando aquellos estímulos y reaccionando a los mismos.

Este hecho contrastado por la ciencia y por cualquiera que haya pasado varias horas al volante en un soporífero trayecto en solitario por un paisaje monótono sabe que lo mejor para no caer en la somnolencia o falta de atención es encontrar estímulos durante la conducción pero controlados y de baja intensidad de tal forma que no conlleven una distracción de la propia tarea de manejo del vehículo.

Así, desde el centro tecnológico de Jaguar-Land Rover se han propuesto fomentar la seguridad vial mediante la estimulación de quien conduce uno de sus coches gracias a la producción y envío de impulsos sensoriales mientras se maneja el volante.

Algo tan sencillo como un cambio de temperatura provoca la activación de las células receptoras de la piel que, mediante las células del sistema nervioso, informan al cerebro de tal modificación. Este estímulo conllevará una reacción siempre: actuar o no actuar, pero supone la activación intelectual y, por lo tanto, conllevará a crear una respuesta que puede ser desde el simple procesamiento de la información y su descarte hasta una respuesta del aparato locomotor para modificar la situación.

El volante que interactúa con quien lo maneja

El volante sensorial de Jaguar-Land Rover cuenta con zonas térmicas que cambian la temperatura con un margen de seis grados.

El descenso o aumento de los grados avisarían a quien conduce de la proximidad de un giro, un cambio de carril o, incluso se apuesta por aumentar su funcionalidad avisando de la cercanía a un punto de interés en la ruta marcada o del nivel bajo de combustible o batería.

Aún no se ha definido la aplicación directa ya que se encuentra en fase de estudio pero, según Jaguar-Land Rover, los estímulos térmicos moderados son más efectivos y aceptados en las pruebas realizadas que los habituales pitidos o vibraciones que, en vez de incentivar la atención, ponen en estado de alerta a quien conduce.

Además, al ser un estímulo táctil relacionado con una indicación ya conocida, no sería necesario retirar la mirada de la calzada con lo que mejoraría la seguridad durante la conducción.