Holanda ha comenzado una nueva iniciativa para cubrir con plástico reciclado las calzadas de Rotterdam. Si quieres saber las ventajas, sigue leyendo.

La ciudad holandesa de Rotterdam ha presentado una novedad interesante y respetuosa con el medio ambiente. La compañía VolkerWessels ha comenzado una iniciativa para sustituir el asfalto común por un recubrimiento especial hecho de plástico reciclado para cubrir la superficie de la carretera.

Fabricar una tonelada de asfalto emite al medio ambiente un total de 27 kg de dióxido de carbono (CO2). Además, el asfalto y el alquitrán que forman las carreteras por las que todos transitamos absorben el calor, por lo que la temperatura en las zonas urbanas aumenta considerablemente. Por ello, VolkerWessels ha pensado que es una buena idea el hecho de utilizar un material alternativo para cubrir las carreteras y olvidarse del asfalto.

Por lo tanto, ¿Qué mejor que reciclar toda la cantidad de plástico que ha plagado el planeta para fabricar este material? Es frecuente ver imágenes de playas repletas de plástico o islas de este material en el mar, por lo que no hay nada más inteligente que saber aprovechar tal cantidad.

Las carreteras de plástico reciclado ofrecen muchas ventajas

Según la propia empresa, las carreteras hechas de plástico son más ligeras y es más sencillo señalizarlas, ya que la pintura utilizada para señalizarlas se adhiere mejor al plástico que al asfalto. Además, esta nueva superficie puede llegar a ser incluso tres veces más resistente y duradera que el asfalto común, logrando soportar las temperaturas extremas de mejor manera.

Su fabricación también gana en sencillez, puesto que podría prefabricarse en bloques en una fábrica y posteriormente transportarse, por lo que ya no tendría que fabricarse en el mismo sitio de la obra. Por lo tanto, las molestas alquitranadoras que desprenden un calor infernal desaparecerían.

Por otra parte, el mantenimiento sería mucho más económico y sencillo que el de una carretera revestida en asfalto. Este proyecto también planea que estas carreteras tengan un espacio bajo el pavimentado para que el agua de las lluvias se almacene. Además, estos vanos bajo la carretera pueden utilizarse para que la instalación de cables o tuberías bajo el mismo no impliquen hacer una reforma.

De lo que hablan es de la adherencia que ofrece este tipo de material, algo que debería ser primordial a la hora de experimentar con este tipo de materiales. En caso de que el contacto entre el plástico reciclado y el caucho del neumático fuera el correcto, podríamos estar ante una novedad revolucionaria, puesto que prácticamente todo son ventajas.