Desde la Universidad de Massachusetts, un equipo de científicos propone una nueva alternativa para todo tipo de vehículos propulsados por hidrógeno

El hidrógeno, como fuente de alimentación de los vehículos eléctricos con pila de combustible plantea, o planteaba, el gran inconveniente de solo poder usarse en coches de tamaños y pesos contenidos.

La popularización de esta tecnología encuentra como barrera la dificultad para su expansión en los acumuladores necesarios para abastecer a los diferentes vehículos o distintos segmentos automovilísiticos.

Por ejemplo, el nuevo Hyundai Nexo logra recorrer 660 km con un solo depósito de hidrógeno, alzándose como el coche eléctrico de mayor autonomía de la actualidad, pero no hay un coche con pila de hidrógeno de gran tamaño que rivalice con las nuevas berlinas eléctricas como el Tesla Model S o el futuro Porsche Taycan. Eso sin contar con la inexistencia de vehículos propulsados por hidrógeno como sí ocurre con camiones o autobuses que usan en GNC para su movimiento.

La tecnología eléctrica de los coches con acumulador de hidrógreno

Cabe recordar que los coches con pila de hidrógeno son coches con motor eléctrico y que, a diferencia de los coches que utilizan la electricidad para recargar sus baterías, tarea para la cual requieren un considerable tiempo, no solo repostan sus depósitos de hidrógeno en tiempos próximos a los que se llena el depósito de gasolina o gasóleo sino que los coches con acumulador de hidrógeno generan en la combustión del hidrógeno vapor de agua y electricidad que es usada para la propulsión y los componentes eléctricos del conjunto.

Así, el estudio del equipo de la Universidad de Massachusetts, capitaneado por el profesor de Química Lowell David Ryan ha expuesto un documento donde aseguran poder utilizar el hidrógeno en vehículos de grandes dimensiones y pesos como camiones y autobuses sin necesidad de que el hidrógeno sea acumulado sino que sería producido.

La hipótesis de Ryan

El equipo de Ryan asegura que utilizando agua, dióxido de carbono y cobalto metálico se podría generar hidrógeno en estado gaseoso a demanda, sin tener que recurrir a su almacenamiento ni a otros métodos que, hasta ahora han resultado poco provechosos para la industria a gran escala.

Su apuesta pasa por ser una reacción catalítica donde el hidrógeno se produjera directamente sin pasar por un sistema previo de producción. Así se evitaría no solo el proceso de producción sino también el de almacenamiento en un depósito para este gas en el vehículo ya que lo que los científicos proponen un dispositivo que lo extraería según las necesidades de la conducción.

El vehículo no transportaría hidrógeno sino que incorporaría un sistema capaz de extraer el hidrógeno atmosférico que, en contacto con el oxígeno del aire, se produciría, entonces, vapor de agua y energía eléctrica que usaría el vehículo.

Esta propuesta contrasta con las de otros grupos de trabajo sobre la producción de hidrógeno que sí trabajan en la extracción y almacenamiento del gas pero de forma más productiva y económica que las que ya existen, de tal manera que puedan surtir a las pilas de hidrógeno de los coches con este tipo de baterías de una manera equiparable a la que los hidrocarburos permiten en los automóviles con motores diésel o gasolina.