Google acaba de sumarse otro tanto con su desarrollo del ordenador cuántico. Gracias a los 53 qubits de procesamiento, ha conseguido resolver un problema que ningún otro ordenador en el mundo actualmente puede lograr.

La tecnología cuántica parece ser el claro futuro de la computación. Su indudable potencia ha vuelto a demostrarse este fin de semana con el increíble resultado obtenido en un problema que ningún otro procesador actual podría resolver.

Es cierto que todavía estamos a años de la comercialización de este tipo de tecnología, sin embargo, no cabe duda que cuando esta se potencie, los avances en todos los campos serán cuantiosos, gracias a una capacidad de procesamiento tan grande, pocos serán los retos que no podamos afrontar.

53 qubits es la increíble potencia de la que puede presumir este superordenador de Google, con el que se les puede atribuir la “supremacía cuántica”, al menos por el momento.

El problema que el ordenador cuántico ha sido capaz de resolver, es el mismo que un super-ordenador basado en transistores no podía superar. Con esto se ha demostrado que el ordenador cuántico efectivamente funciona.

Para que nos hagamos una idea de la monstruosa potencia compara con la obsoleta actual, el ordenador cuántico tarda 200 segundos en realizar el cálculo, mientras que en un ordenador convencional tardaría nada menos que 20.000 años en realizar la misma tarea.

El ordenador cuántico utiliza el sistema de Google “Sycamore”, con una potencia de 53 qubits, algo menos potente que el equipo bautizado como “Bristlecone” de 72 qubits, aunque no se ha proporcionado ningún motivo para no justificar el uso de este último en las pruebas.

En un principio Google publicó los documentos de las pruebas en la web de la NASA, los cuales sin motivo aparente fueron retirados. Tras esto la empresa ubicada en Silicon Valley se negó a hacer declaraciones al respecto, aunque todo parece indicar que se debe a un fallo en la información de la propia publicación.

Lo que está claro es que nos esperan tiempos increíbles gracias a los avances tecnológicos, y lo mejor de todo es que lo veremos antes de lo que creemos…