Hackear un coche ha dejado de ser ciencia ficción desde hace años. La realidad es que hoy en día, los coches cuentan con softwares parecidos a los de tu ordenador, lo que los expone a vulnerabilidades.

Los coches son uno de los ordenadores más grandes, caros y peligrosos que puedes poseer. Hoy en día, los vehículos se han convertido y se convertirán cada vez más, en sistemas inteligentes controlados por sistemas electrónicos y softwares prácticamente idénticos, a los que usamos en nuestro ordenador personal.

La tecnología empleada en los coche en la actualidad, ha convertido al coche en un ordenador que es capaz de viajar a velocidades de escándalo. La peor parte de esto, sin embargo, es que puede ser hackeado, y a diferencia de estar sentado delante de tu dispositivo doméstico, podrías enfrentarte a una situación sumamente peligrosa.

La tecnología, según parece, se puede llegar a convertir en arma de doble filo, la cual, lejos de proporcionarnos comodidad y seguridad, nos puede llegar a generar peligro y frustración.

Parece que la gente no acaba de asociar estas ideas ya que siguen viendo al coche únicamente como un medio de transporte. Sin embargo, se ha de tener en cuenta que los coches, hoy en día, se conectan con nuestro móvil, utilizan sensores para prevenir situaciones de riesgo y hasta están empezando a conducirse de manera autónoma. Estas tecnologías, novedosas, cómodas y queridas por la mayoría de consumidores, se pueden convertir en un peligro potencial bajo las manos equivocadas

Webs como Wikileaks llevan advirtiendonos sobre los peligrosos del hackeo de los automóviles durante el último año. Una de las cosas que esta famosa web de filtraciones afirma, es que la CIA está empezando a utilizar el método de hackear coches para la consecución de sus objetivos. Wikileaks afirma que utilizando este método de actividad ilícita electrónica, se pueden llevar a cabo asesinatos prácticamente indetectables tomando el control de un coche y estrellándolo contra un muro o dejándolo caer por un barranco.

No sólamente el control de un vehículo a distancia es posible a través de un hackeo, sino que además, el robo de vehículos es más fácil cada día que pasa. Pese a lo que pueda pensar la mayoría de la gente, la cual confía en que sus sistemas electrónicos del vehículo son infranqueables, nada más lejos de la realidad, robar un coche se ha convertido en una de las acciones más fáciles y rápidas para los ladrones profesionales. Como dicen los expertos en seguridad, “si quieres estar seguro, invierte en seguridad física, compra puertas blindadas o cosas que requieran de equipamiento pesado para ser burlados, las alarmas y los sistemas electrónicos no son seguros, y para un profesional, cosa de niños”.

Aquí tenéis el ejemplo de un robo captado por una cámara de seguridad de un coche de gama alta, el cual, mediante la clonación a distancia de la llave electrónica del mismo, es robado en menos de 5 minutos sin necesidad de tener que conseguir la llave electrónica, haciéndolo todo a distancia.

Hay algo que está claro, la seguridad mejorará, pero jamás será perfecta. El ser humano se adapta a todo y siempre habrá mentes brillantes dispuestas a burlar cualquier sistema de seguridad electrónico, es por eso que está en tu mano decidir incorporar estas tecnologías o no a tu nuevo vehículo, hoy, que todavía estás a tiempo.

Veremos a través del paso del tiempo como evoluciona la actividad ilícita en lo referente a los sistemas electrónicos de los coches, pero por ahora, solo se puede augurar un futuro lleno de avances tecnológicos, pero también, lleno de peligros.