El uso generalizado de internet puede tener su aplicación en cuanto a la mejora de la seguridad vial y Ford ya trabaja con el análisis de datos para reducir el riesgo de accidente

La introducción de la conectividad vía 5G parece ser la clave para potenciar los servicios en red en e interacción en tiempo real entre vehículos. Tanto es así que los fabricantes de automóviles trabajan codo con codo con las empresas de telecomunicación para equipar los coches del mañana con esta tecnología.

Pero, al margen del futuro, la monitorización de la actividad humana, tanto en internet como fuera, parece quedar registrada, sí o sí y es en ese baúl de información digitalizado llamado «big data» donde Ford Mobility ha encontrado la materia de estudio.

Desde su departamento especialización en movilidad, Ford ha realizado un estudio para localizar los puntos donde la siniestralidad en la ciudad de Londres concentra mayor cantidad de accidentes.

Ford bautiza a este tipo de trabajo como seguridad vial preventiva.

La seguridad vial preventiva podría reducir la siniestralidad

Tras el análisis del big data relacionado con la siniestralidad junto con el estudio de los datos obtenidos y extraídos de un grupo de vehículos ya conectados se podrían ubicar nuevos lugares no identificados como puntos negros.

Ahora, con la información recabada se procederá a estudiar el motivo por lo que circular por estos lugares supone hacerlo con una probabilidad mayor de padecer un accidente de tráfico.

Igualmente, gracias a la monitorización de la actividad de quien conduzca los vehículos conectados se podrá identificar conductas o comportamientos y contextos de la conducción que puedan influir en el aumento de la siniestralidad en esos puntos de alto riesgo.

Sobre el terreno, los especialistas en movilidad y seguridad vial de Ford han comprobado, in situ, que en esos lugares se pueden observar marcas de frenadas bruscas, vegetación que dificulta la visualización de señales pero también comprobar que se realizan maniobras prohibidas o que no se respetan señales de tráfico.

La recopilación de la información puede sugerir cambios en los lugares conflictivos, bien sean medidas disuasorias o correctivas, como cámaras de vigilancia y control en los semáforos que denuncien y sancionen con multas a los infractores, o bien correctivas como la poda de la vegetación o la sustitución o modificación de las señales ya presentes sin olvidar el diseño en sí de estos lugares, por ejemplo, si se trata de cruces transformarlos en glorietas.

Ford estudia también la siniestralidad en España

Una vez que el modelo de prueba londinense ha sido validado, la expansión a otros países y ciudades es el siguiente paso.

Así, además de estudiar la siniestralidad de ciudades clave para Ford, como es Colonia, en España, en colaboración con City Insights, ya se trabaja con la localidad de Valencia.